A.G.I.R.A Sherbrooke
la Gnosis      la Sicología
Sicología experimental
EL CAMBIO RADICAL

En tanto un hombre prosiga con el error de creerse a si mismo Uno, Único, Individual, es
evidente que el cambio radical será algo más que imposible.
El hecho mismo de que el trabajo esotérico comience con la rigurosa observación de si mismo,
nos está indicando una multiplicidad de factores Psicológicos, Yoes o elementos indeseables que es urgente extirpar, erradicar de nuestro interior.
Incuestionablemente en modo alguno sería posible eliminar errores desconocidos, urge
observar previamente aquello que queremos separar de nuestra Psiquis.

 


 
 
Este tipo de trabajo no es externo sino interno y quienes piensen que cualquier manual de
urbanidad o sistema ético externo y superficial les pueda llevar al éxito, estarán de hecho
totalmente equivocados.
 
El hecho concreto y definitivo de que el trabajo íntimo empiece con la atención
concentrada en la observación plena de si mismo, es motivo más que suficiente como para demostrar que esto exige un esfuerzo personal muy particular de cada uno de nosotros.
Hablando francamente y sin ambages, aseveramos en forma enfática lo siguiente: Ningún ser humano podría hacer este trabajo por nosotros.
No es posible cambio alguno en nuestra Psiquis, sin la observación directa de todo ese conjunto de factores subjetivos que llevamos dentro.

Dar por aceptado la multiplicidad de errores, descartando la necesidad de estudio y
observación directa de los mismos, significa de hecho una evasiva o escapatoria, una huida de si mismo, una forma de auto-engaño.

Sólo a través del esfuerzo riguroso de la observación juiciosa de si mismo, sin escapatorias de ninguna especie, podremos evidenciar realmente que no somos "Uno" sino "Muchos".
Admitir la pluralidad del YO y evidenciarla a través de la observación rigurosa, son dos aspectos diferentes.
Alguien puede aceptar la Doctrina de los muchos Yoes, sin haberlo jamás evidenciado;
esto último sólo es posible auto-observándose cuidadosamente.
Rehuir el trabajo de observación íntima, buscar evasivas, es signo inconfundible de degeneración.